Tratar al cliente puede ser uno de los aspectos más gratificantes de gestionar un negocio.

¿No crees?

El agradecimiento en sus caras o en su voz cuando le has resuelto un problema que nadie conseguía resolverle, no tiene precio.

Sin embargo, todos sabemos que hay clientes y clientes.

Los hay que al verlos, iríamos directos a esconder nuestras cabezas bajo el ala para no tener que lidiar con ellos.

¡Es demasiado doloroso!

Por eso es tan importante conocer a los diferentes tipos de clientes que van a pasar por tu puerta (off line u on line).

Porque además de ahorrarte mucho disgusto, te servirá para segmentarles por grupos y desarrollar estrategias únicas en diversos ámbitos de tu empresa como en marketing, ventas, recursos humanos, desarrollo de producto, servicio al cliente, etc.

Por ejemplo, conocerle a fondo, te va a permitir crear ofertas de valor únicas que se adapten a las expectaciones del cliente en relación a temas como, cómo comunicarte con él, precio, servicio al cliente, soporte técnico, servicio post venta, empaquetado, etc.

Pero, ¿existen tipificaciones?

¿Se puede en realidad clasificar al cliente por su personalidad?

Pues sí, aquí los tienes, a grandes rasgos:

Tipos de clientes con los que tratarás en tu negocio:

7 tipos de clientes-apostol

1. El apóstol o evangelizador

De estos, quieres muchísimos. Son tus incondicionales, están encantadísimos contigo, con tus productos o servicios y con todo lo que haces.

Están altamente comprometidos y pasan a ser tus mejores “embajadores” en las redes, en sus blogs, y en su vida diaria, donde suelen ejercer una pronunciada opinión a favor de nuestros productos.

Te has posicionado en su mente como el mejor servicio en tu sector y por mucho que otro competidor quiera posicionarse igual le será imposible.

¿Cómo tratas a este tipo de cliente?En este caso más que tratarlos tendríamos que pensar en cómo conservarlo, simplemente sigue siendo tú y trabaja como lo sabes hacer.

 2. El cliente difícil/agresivo

De estos, cuantos menos mejor, porque son exigentes, se quejan de todo, le encuentras defectos hasta a los más mínimos detalles, ¡siempre creen tener la razón!, y hagamos lo que hagamos, nunca van a quedar satisfechos.

El problema es que estos clientes son prepotentes y pueden llegar a ponerse agresivos.

Desconfían de cualquier solución que les propongas y necesitan una atención inmediata y preferente.

¿Cómo tratas a este tipo de cliente?

Con grandes dosis de paciencia, y calma.

Escucha sus quejas con atención y sin interrupciones.

Sobre todo, no caigas en sus provocaciones, ni discutas con él.

Aunque adopte un tono agresivo.

¡Ay que difícil!

Cierto.

Dale lo contrario de lo que se espera: escucha sus lamentaciones mostrando un genuino interés por él, y pasa a encontrar una solución lo antes posible.

Habrá ocasiones, sin embargo, en las que te resultará imposible encontrar un punto de acuerdo. En esos casos, cuando no hayan visos de solución, y la furia crezca, lo mejor es dejar la conversación, que se calmen los ánimos y no está de más pedir a una tercera persona que actúe como árbitro de la polémica.

7 tipos de clientes

3. El cliente amigable y hablador

Muchos, !de estos quieres muchos!

Sí, te van a hacer perder el tiempo de vez en cuando con tanta charla pero merece la pena.

Siempre mantén un trato amable, sonriente y cortés con este tipo de cliente tan valioso, aunque siempre procurando mantener cierta distancia, es decir, sin darle demasiada confianza.

¿Cómo tratas a este tipo de cliente?

Intenta seguir su conversación y sus bromas, pero cuando la conversación se prolongue más de lo que te puedes permitir, o no vaya al grano, intenta reconducir la conversación.

Tienes que mantener la iniciativa y el liderazgo en la conversación.

Haz preguntas claves para obtener respuestas concretas.

7 tipos de clientes

4. El cliente tímido o indeciso

Callado, introvertido e indeciso, a este tipo de cliente le cuesta dar el paso definitivo a la hora de efectuar su compra.

Suele tener problemas también para comunicar con claridad lo que está buscando.

Siempre pide opinión.

¿Qué hay que hacer con él?

Primero, debes inspirarle confianza y hacerle las preguntas indicadas que lo ayuden a comunicarse mejor.

Después, intenta ofrecerle pocas opciones y productos muy concretos.

Dale tiempo y no le presiones: esa es la mejor manera de facilitar su decisión.

Ten presente una cosa: si a este tipo de cliente le vendes un producto que no le satisfaga, olvídate de él. Por eso es muy importante que te asegures de que haya quedado verdaderamente satisfecho.

7 tipos de clientes

5. El cliente impaciente

Aquí tenemos al cliente “pim pam”.

Lo que quiere por encima de todo es entrar a tu negocio o página web, comprar, y salir.

Nada de charlas, ni problemas. Es emocional e impulsivo.

Pim pam.

Por lo tanto, como te imaginarás, este tipo de cliente exige una atención rápida.

Como tengas a otro cliente delante del tipo amigable, el cliente impaciente va a perder sus cabales.

Así que ¡cuidado!

¿Cómo tratas a este tipo de cliente?

Hazle saber que has comprendido que tiene prisa, y procura atenderle lo más pronto posible.

Arguméntale de forma rápida y concisa.

7 tipos de clientes_sabelotodo

6. El cliente sabelotodo.

Aquí tenemos a la persona que cree saberlo todo y además se siente muy orgulloso de su supuesta sabiduría.

Quiere imponerse, con grandes dosis de ego.

Su actitud es de superioridad ante ti. Es muy exigente y encuentra defectos a todos.

Suele apoderarte de tus ideas y hacerlas suyas.

¿Cómo tratas a este tipo de cliente?

Paciencia, igual que con el cliente difícil (con el que comparte muchas características).

Como todo humano se equivoca y cuando le pase, debes mostrarle la solución pero con mano derecha para que no se ofenda.

Dale la razón pero llevándolo al propio terreno, y sobre todo ofrece una buena atención y cortesía máxima.

No te dejes dominar, ¡tú también vales mucho!

7 tipos de clientes_impulsivo

7. El cliente impulsivo.

Emotivo, y variable, el cliente impulsivo suele cambiar de opinión con frecuencia. Su mayor característica la impaciencia.

¿Cómo tratas a este tipo de cliente?

Debes atenderle como a cualquier otro pero indicando los beneficios de nuestros productos y servicios de forma breve y concisa.

Intenta cerrar la venta con toda la rapidez que te sea posible, y una vez lo consigas, ¡que no se te ocurra decir nada más!

Porque seguro que volvía a cambiar de opinión.

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