Necesitas una clara estrategia de empresa y necesitas evaluarla con frecuencia.
Si hay algo que no deja de sorprenderme en mi trabajo diario como asistente virtual es el gran número de propietarios de pequeña y mediana empresa que no tienen una estrategia de negocios claramente definida, pasan a la táctica rápidamente.

A mi parecer, dirigir una empresa de esta manera es como lanzarse de un avión sin paracaídas: sabes perfectamente que te mantendrás en el aire durante un periodo de tiempo pero también tienes clarísimo que al final te vas a tener que enfrentar a una caída en picado y a un final muy doloroso.

Después de un análisis de mi entorno, sin ser nada científico, he llegado a la conclusión que ser más tácticos que estratégicos es una cuestión cultural. Y la muestra la tenemos que cuando algo en nuestro país no funciona, se pasa a la acción (táctica): lo cambiamos. No analizamos el porqué, ni llegamos a crear una estrategia, simplemente se realiza el cambio y nos quedamos tan anchos. Esto lo podemos ver en nuestra sociedad actual: política y sanidad: si hay problemas cambiamos al líder, educación: cambiamos el modelo, deporte: si un equipo no da resultados cambiamos el entrenador.

Pero ¡atención!

No confundas objetivo, estrategia y táctica.

Objetivo: Qué quieres conseguir
Estrategia: Planificar para conseguir tu objetivo
Táctica: Acciones para conseguirlo.

Si una planificación estratégica es fundamental para el éxito cualquier negocio, en tu negocio unipersonal es aún más importante.

Como cada viaje que realizas, es imprescindible que conozcas tu destino. Los medios de transporte que vas a utilizar o la ruta que vas a seguir son secundarios. Lo importante es que llegues al punto final. Por ello, tu empresa debe saber a dónde se dirige: el camino y los medios pueden ir ajustándose a las distintas circunstancias.

Pero tú que estas desbordado de trabajo, te urge tener ventas y no estás para ponerte a definir una estrategia. Te es más fácil saltarte ese punto y pasar a la acción, piensas que serás más productivo y tendrás mejores resultados económicos.

No estas dispuesto a perder tu valioso tiempo realizando una investigación, traspasando los resultados a un documento y analizándolo después. Has visto que a tu competencia le ha ido bien con un par de acciones y vas a “inspirarte” en ellas.

Siento decirte que ese no es el camino.

Realizar una acción sin un plan consume tiempo y dinero.

Con una estrategia puedes ser más innovador y creativo en el cómo y así tener una visión ganadora sobre tu competencia.

No me sirve tu frase: “es que yo ya lo tengo todo en mi cabeza” ¡Imposible! Te recuerdo mi anterior post sobre productividad, dónde explicaba la importancia de tener la mente vacía para ser más productivo.
Además te sorprenderás de lo que puedes llegar a ver cuando lo plasmas en un papel.

¿Cómo llegas a la esencia de tu estrategia?
Para desarrollar una planificación estratégica efectiva, es básico un buen análisis FODA (fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas), hacer una buena sesión de brainstorming que te lleve a tus objetivos marcados y te permita aplicar otras tácticas. Pero lo importante es que hagas lo que hagas, seas el rey de tus sueños y visiones que representen a tu negocio a nivel global, es lo que lo hará único.

¿Una vez obtenida la esencia, cuál es el paso siguiente?
Reevaluarla.

Efectivamente, la estrategia no es inamovible. Nunca lo debería haber sido, pero aún lo es menos ante las circunstancias del mercado actual.
Tienes que pensar que la estrategia es como un ente orgánico que debería moldearse a las circunstancias.

La rapidez de los grandes avances tecnológicos a los que nos enfrentamos, no nos permiten mantenernos indiferentes. Hay que adaptarse, transformarse y amoldarse todo lo que sea necesario. Por ello, la revisión de nuestra estratégica es tan importante hoy en día.

Cualquier líder de empresa debe poder identificar nuevas oportunidades y recalcular los parámetros de navegación para así obtener el máximo provecho de estas, utilizando los recursos humanos y de capital existentes.

El buen empresario también sabe abandonar una estrategia obsoleta o que no funciona si el mercado ha cambiado radicalmente o si el equipo o la tecnología aplicada han dejado de ser eficientes, entre otros aspectos a considerar.

¿Qué componentes de tu estrategia debes reevaluar?

• Objetivos. Incluso tus objetivos deben ser variables porque el mercado actual lo es.
Atiende a tu cliente, qué necesita, sus cambios, que té transmite.
Observa a tu competencia, síguela, monitorízala tienes que saber qué hace en cada momento.

• Estrategia comercial y táctica comercial. Analiza los cambios en el mercado, quizás se impongan nuevos modelos en ventas que no habías considerado, pues adelante, reestructura tu estrategia y ponte al día. ¿Quizás necesitas reducir ciertos costes temporalmente? No lo dudes. Tu capacidad de adaptación y re-evaluación te hará sobrevivir a largo plazo.

• Estrategia en el plan de marketing offline. Totalmente distinto al marketing tradicional de hace años, el marketing offline actual es un buen ejemplo de adaptación a las circunstancias vigentes. Replantéate tus métodos usados hasta ahora, con una buena estrategia podrás ver si necesitas más dedicarte al networking social que a publicar folletos constantemente, porque los modelos han cambiado, pues ¡adelante! Lo importante es llegar al objetivo final.

• Estrategia en redes sociales. Seguramente ninguna parte de tu empresa sea tan fluida como tu estrategia de marketing en las redes sociales. Me encuentro con muchos profesionales que me responden que no tienen estrategia en redes sociales. Su objetivo es vender (lo primero que les digo es que las redes sociales directamente no venden. Bueno creo que ese tema daría para otro artículo), y me dicen que están en todas las redes sociales porque hay que estar.

Se tiene la creencia que las redes sociales son gratis, ¡lo único gratis que tienen es abrir un perfil!. Mi pregunta es: ¿sabes donde está tu público objetivo?, pues ahí es donde simplemente debes estar, tu tiempo es oro, define bien tu estrategia.

La velocidad de cambio en internet es vertiginosa y no debes empeñarte en mantener un rumbo constante sin tener presente las métricas y las nuevas tendencias. Mide tus redes, reestructura tu estrategia, sino te perderás en un horizonte con poca visibilidad y con menos resultados.

Mi consejo personal es que te sientes contigo mismo, ¡para! un momento tu negocio, marca tus objetivos, plantea una estrategia y entonces lánzate a la táctica. No te olvides de ir revaluando tu estrategia cada cierto tiempo para ver si necesita cambios.

Y realiza ésta acción para cada producto o servicio nuevo que lances.

¡No te olvides que estrategia y táctica deben ir juntas!

 

 

¿Necesitas más tiempo en tu día a día para centrarte en lo importante de tu negocio?

Suscríbete y consigue acceso inmediato a mi Ebook "Libera el 30% de tu tiempo delegando en un Asistente Virtual"