Hace más o menos un año que te llevo explicando todos mis conocimientos sobre las diferentes áreas en la empresa y el otro día caí en la cuenta que poco (o nada) te he explicado de qué hace una Asistente Virtual.

Te lo explicaré con un caso práctico.

Antes de nada, imagina:

Te levantas con la esperanza de tener un día tranquilito, aunque en el fondo sabes que eso es imposible. Enciendes tu ordenador, y allí están, 100 mensajes en una noche: clientes, proveedores, contables, bancos, etc. etc.

No sabes por dónde empezar.

Uff, se te quitan las ganas, y eso que empezaste este negocio precisamente para poder disfrutar de un mejor estilo de vida.

Tienes la sensación de que las cosas se te van de las manos,

Tendré que contratar a alguien. Pero eso es tan complicado… no tengo espacio desde donde puedan trabajar, no tengo ni idea de las obligaciones legales y fiscales,… y la verdad es que, como dice el viejo refrán “Si quieres que algo se haga bien, hazlo tú mismo”.

Y ahí es donde te equivocas.

Lo siento, pero es así.

Sé que delegar es difícil, que cuesta confiar en alguien, que emplear a una persona implica una montaña de papeleo…

Pero es que hay otra opción.

Contratar a un/a Asistente Virtual

Sí, la persona que:

 “Ayuda a negocios unipersonales desbordados con las tareas administrativas del día a día, que quieren crecer pero que, por falta de tiempo, no pueden”.

Pero es importante recalcar la palabra Virtual.

Tu nueva asistente virtual no está físicamente en la oficina contigo cada día.

Y entonces, ¿Cómo sé lo que hace y cuánto tarda en hacerlo?

Existe un control horario, pero sobre todo para que la relación funcione, y funcione a largo plazo, tienes que confiar.

Como en todo tipo de relación.

Imagina que tu AV es una extensión de tu brazo derecho. Una parte vital de tu empresa, sin la cual, volverías a estar en la misma situación caótica en la que te encontrabas.

¿Qué, te parece interesante?

¡Genial!

Pero antes de entablar una relación que sea duradera con un Asistente Virtual, tienes que hacerte unas cuantas preguntas a ti mismo:

  1. ¿Qué es lo que se te da bien?
  2. ¿Qué es lo que no se te da tan bien?
  3. ¿Qué disfrutas haciendo pero no deberías hacer?
  4. ¿Qué aspectos de tu empresa son los que te aburren o te exasperan?
  5. ¿Qué no deberías estar haciendo tú?
  6. ¿Qué necesitas para que tu negocio crezca?
  7. ¿Qué harías si tuvieses más tiempo?

Tómate tu tiempo.

Asegúrate de tener estas respuestas muy claras antes de contratar a un/a asistenta virtual.

En cuanto hayas identificado tus fuerzas y tus debilidades, tus desafíos, tus preferencias, tendrás mucho más claro qué es lo que debes delegar.

Es decir, si tus respuesta a preguntas 1 y 6 han sido: la redacción de contenido y, la venta, concéntrate en esos aspectos de tu negocio.

Si tus respuestas a preguntas 2 y 4 han sido: la contabilidad, llamar a clientes, las redes sociales y la investigación de mercado entre otros, ya sabes, esos son los temas que tienes que delegar en tu Asistente Virtual.

Delegar a un/a Asistente Virtual

Son muchas las tareas con las que el nuevo miembro de tu equipo te puede ayudar:

  • Gestionar tus blogs y los comentarios de tus lectores
  • Mantener la bandeja de entrada de tu correo actualizada
  • Gestionar tu agenda
  • Gestionar tu marketing digital y tus redes sociales
  • Llevar tu contabilidad
  • Crear presentaciones, incluyendo el diseño gráfico y la autoedición
  • Gestionar tus servicios de atención al cliente
  • Recibir y realizar tus llamadas
  • Hacer investigación de mercado
  • Contactar a proveedores
  • Abrir camino a tus ventas

 Y muchas otras……

¿Te imaginas lo que tu vida sería sin tener que estar mirando y respondiendo tu bandeja de entrada constantemente?

¿Sin tener que responder al teléfono las 24 horas del día?

¿Sin tener que hablar más con aquel proveedor  al que siempre tienes que estar llamando?

¿Pudiendo dedicarle ese tiempo a centrarte en esa nueva oportunidad que querías pero no podías desarrollar?

¿Pudiendo pasar más tiempo haciendo lo que te gusta: deporte, excursionismo, viajar, estar con los peques…?

No imagines.

Evoluciona con un/a Asistente Virtual

Libera tu tiempo, y tu vida cambiará.

Radicalmente.

Tu bolsillo también notará una mejora.

Porque otro de los muchos beneficios que aporta contratar a una Asistente Virtual es:

El ahorro considerable de dinero.

Piensa que tu ahorro se triplica:

  • Te ahorras los costes de tener a una persona en plantilla,
  • Los gastos de oficina y
  • Los gastos de equipos informáticos.

Además, contratar a una Asistente Virtual es mucho más asequible de lo que te imaginas.

Puedes empezar trabajando con ella unas horas e ir aumentando su participación a medida que tu negocio lo necesite.

 Y no hablemos de los efectos que tu nueva AV va a tener en la imagen de tu empresa.

¡Anda que no vas a quedar bien cuando tu Asistente Virtual atienda tu teléfono, y responda con amabilidad y profesionalismo a tus llamadas!

Y cuando tu estés en Cancún, disfrutando de un buen mojito y del solecito de las playas mexicanas, puedes tener la tranquilidad de que tu negocio siempre estará asistido, y sobre todo, bien cuidado.

¿Te animas?

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