Seguro que has visto el titular y te has dicho: ¿subir los precios, Mar? ¿En serio? ¡Es lo último que se me hubiese pasado por la cabeza! ¿¡Apenas estamos saliendo de esta dichosa crisis y ya quieres que les suba los precios a mis clientes!?

Entiendo que pueda parecerte ilógico.

Y que dudes del criterio de una asistente virtual.

Pero, esta asistente virtual se fija mucho y toma nota de los muchísimos clientes que pasan por su oficina cada día. Siempre digo que somos termómetros del mercado.

Además, mi papel va mucho más allá del de una asistente virtual, y gestiono muchos proyectos en capacidad de Online Business Manager.

Es decir, que de negocios como el tuyo, entiendo un poquitín  😉

Y sé que, pedirle al cliente que pague un 30 o un 50 por ciento más por nuestros servicios, no es más que cuestión de percepción.

Y lo sé porque el economista estadounidense Richard Thaler lo demostró en un interesantísimo experimento.

Nuestra percepción en el momento de la compra influye nuestro precio límite

Este era el entorno en el que Thaler llevó a cabo el experimento:

 

 

 

 

 

 

 

 

Antes de que insistas en que esto no tiene relevancia para tu negocio, deja que te cuente.

Imagina el primer grupo de participantes: están disfrutando tranquilamente del verano en esta playa maravillosa. Notan una sensación de sed. En su mente, se imaginan una cerveza fresquita. A esas, el amigo que tienen al lado se levanta y les dice que tiene que hacer una llamada telefónica, que si querría que le trajese una cerveza.

En este primer caso, el único lugar cercano donde el simpático amigo va a poder encontrar una cerveza es en una tienda de comestibles muy humilde.

La cuestión aquí era decidir cuánto dinero se le iba a dar al amigo.

Ahora imagina el segundo grupo:

Estamos en el mismo escenario y participan los mismos actores.

El amigo que se levanta para llamar por teléfono pregunta al participante si quiere que le traiga una cerveza.

La única diferencia es que, en este caso, el único lugar donde se puede comprar una cerveza en esta playa es el hotel de lujo cercano.

En cada caso, Thaler les preguntaba a los participantes, ¿cuánto dinero pensaban darles a sus amigos para comprar una cerveza que saciase su sed?

¿Qué crees?

¿Les dieron la misma cantidad en ambos casos?

¿O crees que les dieron más dinero cuando el amigo iba al hotel de lujo?

Efectivamente.

Los participantes en el experimento de Thaler estaban dispuestos a ofrecer cifras hasta un 71% más altas por la misma cerveza en el hotel de lujo.

Por eso, te hablaba de percepción.

Y por eso teniendo presentes los resultados en el experimento de Thaler (y mi muy humilde experiencia como asistente virtual y online business manager), creo que una estrategia muy lógica de aumentar tus precios es desarrollar la percepción que tus clientes tienen de tus productos o servicios.

¿Cómo?, te preguntarás.

Con dos ingredientes clave: palabras y experiencia.

Empezamos por la experiencia.

Asegúrate de que la experiencia que tu cliente tiene de tus productos/servicios sea inmejorable

Y cuando digo inmejorable, me refiero a aquella atención tan sumamente personalizada que nos ofrecían los servicios de antes, las tiendecitas de ultramarinos de toda la vida, las mercerías que no solo te conocían por el nombre, sino por la talla que utilizabas.

Ese tipo de experiencia.

Porque, aunque al final acabes pagando un 50% más de lo que te hubiese costado ese tinto de Pagos de Araiz en el súper, has disfrutado tanto del trato que no solo sales con ganas de contar la experiencia, sino también con ganas de revivirla una y otra vez.

Sí, aunque tu negocio sea virtual y no los veas.

Y cuando hayas diseñado la experiencia perfecta para tu cliente, envuélvela en palabras persuasivas.

En el caso del experimento de Thaler, los participantes reaccionaron de una manera al ver la palabra “colmado-súper” y de otra, al ver las palabras “hotel de lujo”.

Es decir, que esas dos palabras, automáticamente desencadenaron toda una seria de asociaciones y de recuerdos que les ayudaron a percibir la cantidad de dinero correcta por aquella cerveza tan deseada.

Lo cual, traducido a tu negocio significa que:

  1. Debes utilizar palabras en tu marketing que comuniquen la percepción del precio que quieres conseguir.
  2. Debes desarrollar la historia alrededor de tu producto o servicio. Crea una narrativa que le haga sentir que ese 40 o 50% más está justificado y merece la pena.

¿Convencido/a?

Además, es todo cuestión de valor.

Si tú te valoras a ti mismo, tus clientes te valorarán también.

Puedo ayudarte a gestionarte tu atención al cliente, para que la experiencia de tu cliente sea personalizada y única.

Y cuando tu empresa empiece a crecer, y los ingresos lleguen por todos lados, recuerda a esta asistente virtual que te convenció para que subieses tus precios  😉 

Porque ese día, me vas a necesitar para organizar tus sistemas y procesos, y asegurarte de que tu camino hacia el éxito sigue los pasos y el ritmo adecuados.

Así que, aquí tienes mi contacto, ¡para cuando llegue ese gran momento!

 

[mc4wp_form id=”14332″]

 

 

 

¿Necesitas más tiempo en tu día a día para centrarte en lo importante de tu negocio?

Suscríbete y consigue acceso inmediato a mi Ebook "Libera el 30% de tu tiempo delegando en un Asistente Virtual"